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miércoles, 16 de agosto de 2017

Reseña: El hobbit, de JRR Tolkien

Bilbo Bolsón es como cualquier hobbit: no mide más de metro y medio, vive pacíficamente en la Comarca, y su máxima aspiración es disfrutar de los placeres sencillos de la vida (comer bien, pasear y charlar con los amigos). Y es que todos ellos son tan vagos como bonachones, por naturaleza, y porque quieren. Pero una soleada mañana, Bilbo recibe la inesperada visita de Gandalf, el mago de larga barba gris y alto sombrero, que cambiará su vida para siempre. Con Gandalf y una pandilla de trece enanos, y con la ayuda de un mapa misterioso, nuestro héroe partirá hacia la Montaña Solitaria a fin de rescatar el valioso tesoro custodiado por Smaug el Dorado, un terrible y enorme dragón. Para eso tendrán que superar muchísimos peligros y toda clase de aventuras que Bilbo jamás hubiera podido ni imaginar y que lo convertirán en el hobbit más famoso del mundo. Lo que Bilbo no sabe es que el anillo que encontró en el camino será el principio de otra gran aventura...



Después de los vídeos sobre la banda sonora del Señor de los Anillos del grandioso Jaime Altozano descubrí que necesitaba a Tolkien de nuevo en mi vida. A principios de julio hice un maratón de las versiones extendidas de las películas con mi novio y después decidí que iba a leerme de un tiró El Silmarillion, El hobbit y El Señor de los Anillos. Así, sin descansar. Ya he hablado del primero, hablemos del Hobbit.

Leer esto después del Silmarillion supone todo un contraste. Se nota el cambio en el público al que va dirigido (aunque no sé si el Silmarillion se dirigía a un público concreto). El tono es mucho más infantil, y los personajes, más adorables. Es curioso ver a los elfos de Rivendell tan despreocupados y cantando tonterías y a Bilbo haciéndose amigo de todos, incluso de aquellos que lo capturaron en un principio. También es curiosa la única referencia a Valinor que aparece, en la que Tolkien se refiere a este lugar como "Faerie". Que no tenía referencias celtas, no, ni nada. 

El personaje de Bilbo me encanta, y no exagero si digo que es lo mejor del libro. Bilbo no es un héroe, nunca quiere serlo. Es alguien normal que se ve obligado a ir a una aventura bastante molesta. No es un personaje fuerte. Se pasa el libro llorando porque quiere volver a su agujero-hobbit, y muchas de sus grandes hazañas en esta aventura las realiza con más suerte que pericia (aunque no le falta de esto último). Tampoco es alguien que quiera luchar y enfrentarse a grandes monstruos, y es él el que siempre busca una forma de escapar (en el caso de que sean arañas, trasgos o similares) o una solución pacífica (en el caso de tratar con elfos y hombres). Me encanta que no sea el típico héroe que se vuelve fuerte y poderoso tras la primera escaramuza y que su evolución consista en descubrir cosas sobre sí mismo que no sabía. Y que le acepten como igual dentro del grupo de enanos. 

Los otros trece protagonistas, los enanos, se quedan desdibujados. Sí, conocemos a Thorin, conocemos a sus amigos, los hermanos Balin y Dwalin, a Bombur, el gordo, y más o menos a Fili y Kili, porque son los jóvenes. El resto, Ori, Nori, Dori, Gloin, Bifur, Bofur y Oin (cuyos nombres he tenido que buscar, pues no me acordaba) son olvidables y no tienen una personalidad definida. Sirven para rellenar espacio y poco más. 
Aunque queda justificado porque las escenas en las que tienen que entrar los trece en alguna casa son muy graciosas. Son pocas pero son geniales.

El resto de personajes son muy monos, y parecen anticipar los que encontraremos en El Señor de los Anillos. Están los obvios, Gandalf, Elrond y Gollum, que aparecerán después. El último incluso me llegó a dar pena cuando perdió su "regalo de cumpleaños", aunque hay partes más tarde en las que no dará pena ninguna.
Pero hay otros que anticipan la siguiente trilogía de forma mucho menos obvia. El rey de los elfos en el Bosque Negro es el padre de Legolas. Bardo parece un Aragorn más temprano.
Smaug no tiene comparación. Smaug es único y terrible. Y dura demasiado poco. 

La historia es adorable. Las situaciones complicadas se resuelven a base de ingenio y cuando la violencia es necesaria se suele ver como la opción más cobarde. Me encanta cómo Bilbo se hace amigo de todos, incluso de los que le mantuvieron preso durante semanas. Me gusta como mensaje, y más siendo una obra para niños en la que todos los personajes son hombres. También me encanta el mensaje sobre la avaricia de Thorin, que acaba casi convertido en Smaug.

Porque no hay personajes femeninos. Ni uno solo. Sí, hay mucha gente que lo ha señalado antes que yo, pero hay que decirlo igual. No hay mención alguna a personajes femeninos con nombre. Ni Arwen, ni la esposa del rey elfo, ni alguna mujer de la Ciudad del Lago. Nada. Solo se menciona a Belladona Took, la madre de Bilbo. Y ya.
No sé, no costaba nada poner una enana entre los trece.

Conclusión: Un libro muy mono para descansar del Silmarillion y adentrarse en el Señor de los Anillos.

Lo mejor: Bilbo es genial.
Lo peor: A igual los enanos eran demasiados.

Nota:



lunes, 7 de agosto de 2017

El Silmarillion, de JRR Tolkien

Tolkien comenzó a escribir El Silmarillion mucho antes que El Hobbit, obra concebida como historia independiente, pero que fue parte de lo que él llamaba un «tema que copia y se ramifica», y del que emergió El Señor de los Anillos. 

El Silmarillion cuenta la historia de la Primera Edad, el antiguo drama del que hablan los personajes de El Señor de los Anillos, y en cuyos acontecimientos algunos de ellos tomaron parte, como Elrond y Galadriel.
Los tres Silmarils eran gemas creadas por Fëanor, el más dotado de los Elfos, y contenían la Luz de los Dos Árboles de Valinor antes de que los Árboles mismos fueran destruidos por Morgoth, el primer Señor Oscuro. Desde entonces la inmaculada Luz de Valinor vivió sólo en los Silmarils, pero Morgoth se apoderó de ellos, y los engarzó en su corona, guardada en la fortaleza impenetrable de Angband en el norte de la Tierra Media. 

En este volumen se incluyen otras obras cortas, como el Ainulindalë o la Música de los Ainur, la creación mítica del mundo, y el Valaquenta, sobre la naturaleza y poderes de los dioses. A El Silmarillion sigue el Akallabeth, que vuelve a narrar la caída del reino de Númenor al fin de la Segunda Edad, y por último la historia De los Anillos de Poder, en la que el tema de El Señor de los Anillos reaparece en la perspectiva más amplia de El Silmarillion. 

El Silmarillion no es una novela, ni un cuento de hadas, ni una historia ficticia. Podría definirse como una obra de imaginación inspirada, una visión sombría, legendaria o mítica, del interminable conflicto entre el deseo de poder y la capacidad de crear.

No estaba segura de si publicar una entrada sobre este libro en el blog. Estaba claro que una reseña no iba a ser, ¿cómo vas a reseñar y a poner nota a algo que es solo comparable a la Biblia? Aún así quería hablar de esta obra en el blog, así que lo haré sin poner nota ni un lo mejor/lo peor. No lo considero justo, teniendo en cuenta que ni siquiera estaba pensado para ser publicado hasta que Christopher Tolkien lo recopiló.

Algo que no se puede negar es que el Silmarillion es un libro que intimida. Es largo, es denso y está tan repleto de personajes que hay que estar consultando el árbol genealógico cada vez que aparece uno.
Y no hace falta que cuente la fama que tienen ese tipo de libros en Internet.

Pero una vez superada esa pequeña e insignificante dificultad se descubre una historia de proporciones épicas, unos personajes memorables y unos sentimientos que resulta muy difícil encontrar en libros de otros autores.

Pero empecemos por el principio.

Sí, el nombre del volumen es El Silmarillion, pero no todo está ocupado por el Quenta Silmarillion propiamente dicho. Está compuesto de varias partes diferenciadas: la Ainundalë, el Valaquenta, el Quenta Silmarillion, la Akallabêth y Sobre los Anillos de Poder y la Tercera Edad.
Sí, voy a hablar de todo.

Como no podía ser de otra manera, se comienza con la creación del mundo, la Ainundalë, la música de los Ainur. Y es una de las cosmogonías más bonitas que he leído. Arda, la Tierra Media, nació gracias a la música, y si eso no es maravilloso te reto a un duelo. Se presenta al Dios, Eru, el Único, al Mal, Melkor, y ya desde el principio se ve cómo estos dos luchan: el orden contra el caos, la consonancia contra la disonancia. Y cómo los Ainur, fascinados por el mundo que han creado, deciden entrar en él para llevar a cabo los designios de Eru. Es precioso, y la forma de escribir es increíble. Me encanta.

El Valaquenta habla de los Ainur que llegaron a Arda: los Valar y los Maiar. No tiene una trama, es solo una descripción de los Valar y sus características, así como las de algún Maia especialmente importante. Dicho así parece aburrido, un tostón, el infodumping temido, pero está tan bien escrito que a mí no me importa leerlo. Es más, lo he disfrutado muchísimo.

Y ya, por fin, llega el Quenta Silmarillion, la parte más larga de todo el libro con diferencia. Donde se habla de los primeros elfos, de la tierra de Valinor, de sus árboles, de su destrucción y de las joyas que consiguieron capturar su luz. Y de todo el lío que se montó por ellas, que no fue poco.
Los personajes del Silmarillion parecen los menos tolkienianos de Tolkien. No son del todo grises, pero no son del todo buenos tampoco. Se corrompen, sienten odio, muchos están malditos y hasta los más bondadosos cometen errores terribles. Los elfos son seres llenos de envidia, malditos, atormentados... y hay muy pocas excepciones. No son los elfos perfectos que se ven en otras obras basadas en la obra del autor.
También aparece la raza de los Hombres. Muchos se presentan como servidores de Melkor, pues este les engaña, aunque otros deciden ser amigos de los elfos ante las atrocidades del Vala. Se nota que no son los protagonistas, ya que la narración se centra solo en unos pocos. Ya se hablará de ellos en profundidad más tarde.
Entre los personajes humanos hay que destacar a Hareth, una guerrera que guio a su gente por toda Arda y que llegó a fundar una estirpe entera famosa por su fuerza y resistencia. No esperaba encontrar un personaje femenino así.

En el Quenta Silmarillion destacan dos capítulos: la historia de Beren y Lúthien y la de los hijos de Húrin. Son las que más se asocian con el Silmarillion y ambas tienen novelas en las que se tratan con más profundidad.
Beren y Lúthien, como todo el mundo sabe, es una historia de amor entre un humano y una elfa, y cómo estos luchan para estar juntos. Me sorprendió mucho, aunque ya la había leído antes, porque creía que Lúthien sería una dama en apuros, un trofeo a ganar.
En las historias de amor de caballería típicas se muestra a los enamorados ansiosos de estar juntos, pero mientras el caballero lucha por ganar el tesoro que le permitirá ganar a la doncella o lucha contra el dragón que la tiene presa mientras ella se queda esperando incapaz de hacer nada.
Eso no pasa aquí. Beren va a buscar el Silmarill que le permitirá desposar a Lúthien y ella va detrás. Se enfrenta al mismísimo Melkor y gana sin despeinarse. Es hermosa y dulce, pero tan poderosa que nadie se atreve a enfrentarse a ella. Desde luego, es mi personaje femenino favorito de la Tierra Media.

Los hijos de Húrin es una historia mucho más dramática. En este caso los protagonistas, Túrin y su hermana Nienor, son ambos humanos. No voy a entrar en demasiados detalles porque prefiero que la descubráis al leerla. Cuenta cómo los dos hermanos están malditos, se enfrentan a un dragón, pierden la memoria y mueren de la forma más trágica posible mientras su padre es obligado a mirar su destino desde la fortaleza de Melkor. El Drama por excelencia.

Una vez terminado el Quenta Silmarillion (tras grandes dosis de drama porque los elfos son unos intensitos) llegamos al Akallabêth, que ya versa en exclusiva sobre los hombres. Cómo construyeron la gran y resplandeciente ciudad de Númenor y cómo cayó gracias al miedo más humano de todos: la muerte. Es curioso, porque ya en la época de esplendor se puede ver que eso no iba a acabar bien, y ni siquiera los esfuerzos de los más justos lograron evitar el desastre. Una historia trágica y que da qué pensar sobre la Atlántida de la Tierra Media.

Y, por fin, el final, donde se cuenta sobre los Anillos de Poder, la Última Alianza entre los Elfos y los Hombres y los eventos inmediatamente anteriores al Señor de los Anillos. Mucho de lo que se cuenta aquí ya aparece en el Hobbit y en El Señor de los Anillos, pero es interesante verlo tan detallado. Eso es un escritor que se curra el worldbuilding y lo demás son tonterías.

En resumen, ¿recomiendo leer el Silmarillion? Desde luego. Muchos recomiendan leerlo poco a poco, como si fuera un conjunto de historias, aunque yo no estoy del todo de acuerdo. Sí, es denso y sí, hay que tener valor para leerlo como se leería una novela normal, pero si se lee de a pocos se corre el riesgo de olvidar los personajes. Y eso es algo terrible, pues una vez que se olvidan los personajes se pierde de todo el libro. Yo lo leí de seguido, como una novela, y he sobrevivido, así que se puede hacer. Lo suyo es ir apuntándolos en un árbol genealógico para no perderse.

Eso sí, si aún no habéis leído nada de la Tierra Media, no recomiendo empezar por aquí, mejor escoger El Hobbit o El Señor de los Anillos antes de adentrarse en El Silmarillion. Se entenderá mejor y no quitará las ganas de leer el resto de libros del autor. 


miércoles, 2 de agosto de 2017

Reseña: Cumbres borrascosas, de Emily Brontë


La poderosa y hosca figura de Heathcliff domina Cumbres Borrascosas, novela apasionada y tempestuosa cuya sensibilidad se adelanto a su tiempo. Los brumosos y sombríos paramos de Yorkshire son el singular escenario donde se desarrolla con fuerza arrebatadora esta historia de venganza y odio, de pasiones desatadas y amores desesperados que van mas allá de la muerte y que hacen de ella una de las obras mas singulares y atractivas de todos los tiempos.











Llevaba mucho tiempo con este libro pendiente. Primero había oído que era terrible, muy pesado y que la gente por lo general no lo soportaba. Después, oí otro tipo de cosas. Que su protagonista era malvado, que se mostraba una de las relaciones más tóxicas de la literatura. Y me empezó a llamar un poco. Lo terminé de poner en mi pila tras leer El cuento número trece, de Diane Setterfield, cuando me empezó a entrar curiosidad por la obra de las Brontë. 

Lo que más destaca del libro es el ambiente opresivo que no parece irse nunca y que según avanza la trama se hace más palpable. No sé qué clase de brujería ha hecho, pero llega a conseguir que el lector lo sienta en sus carnes. Al menos, yo me olvidaba de respirar cada vez que empezaba a leer. Llegaba a sentir el frescor de la lluvia, el frío del invierno, hasta la hierba y el tacto de las piedras. Y eso para leerlo en verano viene muy bien.

Está narrado de una forma que no es lo más habitual, pero tampoco es lo más raro que encontramos. Comenzamos siguiendo los pasos de Mr. Lockwood, que va a alquilar la Granja de los Tordos, una propiedad cercana a la casa Cumbres Borrascosas, con la que comparte dueño: Heathcliff. Tras tratar con él, Lockwood descubre que es un hombre arisco y para nada amigable, pero que parece guardar muchos secretos. Al volver a la Granja de los Tordos, es Ellen, el ama de llaves, quien le cuenta la historia del pasado de Heathcliff y de todos los habitantes de ambas propiedades, con lo que toda la historia la vemos a través de sus ojos. Y es algo que se nota, pues ella siempre se presenta a sí misma como la única persona buena de ambas propiedades. Todos los demás son malvados y egoístas pero ella siempre es amable y buena. ¿Conviene, entonces, fiarse de ella?

La construcción de personajes es impresionante. Parecen vivos, parecen personas de verdad. Aunque, eso sí, unas personas horribles. Son caprichosos, violentos, egoístas... Ni siquiera los niños o el ama de llaves, que se suponen más inocentes, escapan a esto. Se aprovechan de los demás como quieren. Aunque, eso sí, el protagonista, Heathcliff, supera a todos en este aspecto. Muchos parecen ángeles comparados con él. Y es que he visto a pocos personajes literarios con ese nivel de maldad.

Cómo no, había que hablar de la relación que hay entre los dos protagonistas, Catherine y Heathcliff. Es de lo más tóxico que he leído. Ambos personajes se quieren y se necesitan, pero también se maltratan mutuamente de las formas más horribles. Se gritan, a veces se quieren, a veces se odian, se separan durante años... Pero siempre, siempre se vuelven a juntar. Porque dependen el uno del otro, y ninguno de los dos conciben la vida separados. Todo el mundo conoce la famosa frase:

Whatever souls are made of, his and mine are the same.

Pero hay otras que pondrían los pelos de punta. Desde luego, esta no es una relación deseable, por muy más allá de la muerte que vaya, y creo que en el libro queda bastante explícito.


"If al else perished, and he remained, I should still continue to be; and if all else remained, and he were anihilated, the universe would turn to a mighty stranger. I should not seem a part of it. My love for Linton is like the folliage in the woods: time will change it, I'm well aware, as winter changes the trees. My love for Heathcliff resembles the eternal rocks beneath: a source of little visible delight, but necessary. Nelly, I am Heathcliff! He's always, always in my mind: not as a pleasure anymore than I am always a pleasure to myself, but as my own being. So don't talk about separation again: it is impracticable."
Eso no es amor, es una OBSESIÓÓÓÓÓN

Mas no son esos los únicos personajes que aparecen en el libro. La historia transcurre entre Cumbres Borrascosas y la Granja de los Tordos, con lo que empezamos con dos familias, los Earnshaw y los Linton, cuyas vivencias se entrelazan. Vemos crecer a los hijos de cada familia y vemos morir a los mayores. Vemos cómo los personajes se aprovechan unos de otros, como intentan huir sin éxito, como se aprovechan de los pocos personajes buenos. Vemos sus relaciones amorosas, cada cual más tóxica, y vemos su paso de niños inocentes a adultos despiadados. Y aún así hay algo que impulsa a seguir leyendo. Porque queremos saber dónde acaban estas personas horribles, porque no podemos abandonarlos sin terminar su historia. 
Y a pesar de todo, el final aún da un rayito de esperanza de que hay algo de bien en el mundo, de que las cosas pueden cambiar. Me ha encantado. 

Conclusión: Qué viaje más intenso

Lo mejor: Los sentimientos que transmite la escritura
Lo peor: Cuidado, que puede provocar mal humor



martes, 25 de julio de 2017

Reseña: Acquaforte, de Paz Alonso

Cada atardecer las campanas de Venecia advierten a sus habitantes del inicio del toque de queda: la noche pertenece a las sombras de la laguna, a los ingenios de las historias de terror. Con la oscuridad los venecianos encienden las lámparas de los salones e ignoran las calles desiertas en fiestas que duran hasta el amanecer. Beate Varese pertenece a las aiunteri, la orden que organiza los banquetes y bailes del palacio real. Como buena veneciana ha sabido darle la espalda a la bruma y al hielo toda su vida, hasta que de repente, días antes del baile más importante del año, es la bruma quien sale a buscarla...








Descubrí este libro, y a su autora, por una lectura conjunta de él que hicieron hace poco en Twitter(¿el mes pasado?). La sinopsis y la portada me llamaron bastante la atención, y aprovechando que en Lektu está con pago social, me lo compré. Si el libro es fantástico o de ciencia ficción y está escrito por una autora española tampoco hay que convencerme demasiado, porque voy de cabeza. 

El prólogo es espectacular. Presenta un mundo que a mí me ha parecido bastante steampunk y unas criaturas extrañas, unos ingenios mecánicos que pueblan la laguna de Venecia por la noche y han de desaparecer al salir el sol. En seguida daba ganas de leer más para saber más sobre ellos.
Me sentí decepcionada cuando en el capítulo uno descubrí que no eran ellos los protagonistas, lo reconozco. 

Como pone en la sinopsis, se podría decir que la protagonista es Beate Varese. Me costó un poco cogerle el punto, aunque es un personaje con que el lector se puede identificar con mucha facilidad y por el que es muy fácil preocuparse. Al menos según mi punto de vista, las decisiones que tomaba me parecían bastante sensatas, yo misma habría actuado de forma parecida. Apenas he notado una gran evolución, solo al final, pero ha estado dentro de la lógica, con lo que es un personaje que me ha gustado. 
Solo hay un detalle de Beate que no me ha gustado, y ese es su interés amoroso, Giacomo, el maestro de festejos. Es un hombre al que lleva sin ver muchos años porque este se marchó de Venecia a recorrer el mundo y ella se quedó en la ciudad. Por supuesto, ellos siguen enamorados, pero no me ha parecido un sentimiento real. Solo sabía que se querían por lo que decía el narrador y por unos diálogos muy artificiales entre ellos. Me parecía una relación muy metida con calzador. 

El resto de personajes me han gustado, en general. Y es que, aunque haya dicho que la protagonista es Beate, es más bien una novela coral en la que intervienen muchos otros. 
La reina Giovanna es magnífica, con sus vestidos, con su altanería y su elegancia. Y además, cada vez que salía volvía a tener interés en la lectura, porque casi siempre su aparición presagiaba algo interesante. Aunque sus ataques de celos y de envidia por Beate también me han parecido poco creíbles. 
Lara de Vimaggio, la mejor amiga de Beate, me gustó mucho al principio, pero luego fue un personaje que me fue aburriendo. Era desenfadada y despreocupada, además de alegre y no dudaba en tomar riesgos. Creía que daría mucho de sí, pero en un momento le ocurre algo que no voy a contar y tras ello se pasa el resto del libro convaleciente. Allí pierde toda su personalidad y se convierte en un personaje aburrido y al que yo no podía entender. 

El mundo me ha gustado, los personajes también... ¿dónde está el problema, entonces?

La historia es aburrida hasta decir basta. A lo mejor soy solo yo, pero había tantos personajes con tantas historias que, aunque parecía que ocurrían muchas cosas en realidad la trama no avanzaba nada. Los actos del principio solo tienen consecuencia hasta la mitad, y aún así todo se ha resuelto antes de alcanzar el último cuarto para entrar en un desenlace eterno. Sí, vuelven a aparecer los ingenios del lago y se revela su naturaleza y todo eso, pero aun así me siento estafada. Creo que una historia con ellos como protagonistas habría ganado mucho más. pero a lo mejor soy solo yo. 

Conclusión: Podría haber sido mucho mejor

Lo mejor: Soy muy fan de la Venecia steampunk
Lo peor: La historia apenas avanza

Nota:

domingo, 16 de julio de 2017

Reseña: Mago y cristal, de Stephen King

Roland y el Ka-tet siguen viajando en Blaine, el tren loco que busca su destrucción, hasta que finalmente Eddie le vence en el concurso de adivinanzas. Por fin pueden bajar y se encuentran en la tierra de Topeka. Aquí Roland decide contarles a sus compañeros su propia historia, de cómo llegó a abandonar su país y convertirse en pistolero. La historia es larga y trágica y lo más triste es como llegó a enamorarse de Susan quien ya estaba prometida a un señor mayor, poderoso pero repugnante. Se aman en secreto y planean escaparse juntos. Pero los jóvenes están rodeados de odio y traición y Roland también duda a ratos. ¿A dónde le lleva su destino? ¿Hacia la Torre Oscura para salvarla o hacia la felicidad con Susan?







La Torre Oscura
1. El Pistolero
2. La llegada de los tres
3. Las tierras baldías
4. Mago y cristal
5. Los lobos del Calla
6. Canción de Susannah
7. La Torre Oscura


Desde que terminé Las tierras baldías estaba deseando continuar con el siguiente volumen de la saga. Después de toda la tensión que había conseguido crear en las últimas páginas y ese maldito cliffhanger yo necesitaba saber cómo continuaba. 

Este libro empieza bien. Empieza muy bien. Se resuelve el problema que se había planteado al final del libro anterior de una manera magistral, con el torneo de acertijos entre el ka-tet de Roland y Blaine el Mono (aunque yo ya me la esperaba de alguna manera) y los personajes continúan su viaje. Es la mejor parte del libro, con mucha diferencia. 

A partir de ahí, todo fue cuesta abajo. 

En un momento, más o menos al pasar el primer quinto, Roland decide que pararse y empezar a contar un suceso de su pasado que acapara casi todo el libro sin contar mucho más que lo que pone en la sinopsis. Ocupa cerca de seiscientas páginas y de podría haber resumido en muchas menos de la mitad sin perder información por ello. La cantidad de paja que hay allí es demencial.

Cuenta la historia de su primer amor, cuando tenía la tierna edad de catorce años, una de sus primeras escaramuzas como pistolero y cómo eso le motiva para avanzar hacia la Torre Oscura.
La chica (por favor, no iba a ser un chico, ¿verdad?) se llama Susan, tiene dieciséis años y será la encargada de darle hijos al alcalde de su pueblo, un hombre viejo, lujurioso y repugnante. Ya solo eso me puso sobre aviso. Y es que las parejas (forzadas o no) entre hombres crecidos o ya viejos y niñas o adolescentes me dan una grima impresionante. Muy bien tenía que ir para que me gustara, y no fue así.
Al principio la actitud de Susan entraba dentro de lo que cabría esperar. Estaba aterrorizada, y con razón. El viejo da asco, la toca sin su permiso y la trata como a un objeto. Pero cuando avanza la trama y se enamora de Roland todo parece cambiar. Ni siquiera le da asco el viejo, y eso es algo que no puedo entender. Tampoco le importa mucho acostarse con Roland después de que el alcalde la sobara, algo que nadie sería capaz de hacer. La coherencia brilla por su ausencia aquí.

She wrinkled her nose, although the most she felt for Thorin these days was a kind of sad distaste. Her fear for him had passed.
¿Por quéééééééééé? 

Además, me ha parecido demasiado sexualizada para la edad que tiene. Incluso Roland ya adulto recuerda sus tetas con añoranza, y en algún momento el autor deja caer que ella está en “su momento de mayor hermosura”. Su entorno tampoco es el mejor del mundo. Vive con su tía, Cordelia, que la odia por algún motivo extraño (se burla de ella llamándola Miss Oh, So Young and Pretty) y no parece tener amigas más allá de una tal María que actúa más de sirvienta que de otra cosa (y de la que también se dice que no tiene demasiadas luces). De hecho, antes se llevaba bien con su tía. Al menos, hasta que murió su padre.

The man who had loved them both enough to make them love each other was gone

Porque claro, no puede haber amistad entre dos mujeres sin un hombre que las una.

Además, como toda buena chica, se enamora de Roland hasta darlo todo por él. Y, sorpresa, Roland no hace lo mismo porque claro, es un hombre, pero de él hablaremos en seguida. 

El Roland de catorce años es irreconocible. Vale que el hombre ha pasado por muchas cosas desde entonces, pero es que no me ha parecido ni siquiera creíble. Tiene la profundidad de un charco y sus actitudes hacia Susan dejan mucho, muchísimo que desear. Es otro que no la quiere como a una persona, sino como un objeto. La gran prueba aparece al final, cuando (un spoiler que no se esperaba nadie) la abandona a su suerte para irse a buscar la Torre, decisión que para ella tendrá fatales consecuencias.
He wanted her. Not as he wanted the whore when she lay naked on her bed and her legs spread and her half-lidded eyes looking up at him, but in the way he wanted food when he was hungry or wáter when he was thirsty. In the way, he supposed, that he wanted to drag Marten’s dusty body behind his horse down Gilead’s High Road in payment for what the wizard had done to his mother.

Súper romántico, vamos.

Además, la relación amorosa (si es que se puede llamar así) entre estos dos es horrenda. Susan depende del todo de Roland, y se hace llamar suya, mientras Roland tiene unos celos tremendos. Incluso el compromiso que tiene Susan con el alcalde le parece culpa de esta. Y es que es algo terrible tener que compartirla con otro hombre.
She was, at least for the moment, no longer her own mistress; she might consequently be his. He could do to her what Marten had done to his own mother, if that was his fancy

Luego están los personajes secundarios, los que no interesan a nadie pero cuyas historias aparecen una y otra vez. No recuerdo apenas nombres y para mí eran más una masa informe que personajes individuales. Habría que destacar a Rhea, la bruja, una mujer repugnante que también odia a Susan por algún motivo y hace todo lo posible para que la pobre chica lo pase mal. El resto de secundarios son prescindibles. No sé si le importan al mismo escritor. 

La trama en sí es predecible, sosa y está llena de paja. Es una trama que se puede resumir en un relato sin que se pierda apenas nada. Y Stephen la alarga durante... ¿quinientas páginas? Había momentos en los que empezaba a contar la vida de personajes que no intervenían apenas en la trama y otroa que eran páginas y páginas de nada. Este libro se me ha hecho eterno, y podría haberlo resumido en uno bastante más corto. Tan insoportable era el tedio que pedí que me lo contaran, para al menos saber si iba a pasar algo interesante. 

La ambientación deja mucho muchísimo que desear. Todo el libro estaba en un escenario tipo el oeste, cosa que no estaba mal. La acción transcurre en Mejis, el equivalente a México en el mundo de Roland, en un pueblo perdido por ahí. Y la gente habla en inglés. Incluso entre ellos. 
Pero, Diankra, ese es un recurso habitual en los libros y en las películas para que puedas entender lo que dicen personajes que no comparten tu lengua materna. 
Vale, si fuera así estaría bien, pero no. Porque pasada la mitad del libro los personajes empiezan a soltar expresiones en español de forma espontánea. Hay veces que incluso hablan entre ellos en español, pero solo lo hacen los "catetos". Hay gente con nombres hispanos (hay una María por ahí que tiene menos luces que una bicicleta, la misma Susan se apellida Delgado) pero también los hay anglosajones. Parece que el español es un dialecto que usan muy de vez en cuando entre ellos y que además aparece de repente por arte de magia. 

El final, cuando al fin Roland termina su historia, es una referencia al Mago de Oz que de obvia roza el fanfiction. No está del todo mal, pero para mí todo había sido tan horrible que no me gustó en absoluto. Seguiré la saga porque me la han recomendado mucho y me han prometido que va a mejorar, pero esto me ha quitado las ganas del todo. 

Podría seguir echando pestes hasta el fin de los tiempos, y de hecho tengo muchos más fragmentos subrayados que no he tenido tiempo de utilizar, pero creo que con esto os podéis hacer una idea.

Conclusión: Un descalabro imperdonable a mitad de saga

Lo mejor: Los acertijos con Blaine el Mono
Lo peor: Pedir mundos fantásticos sin machismo (o al menos sin violaciones) parece demasiado.

Nota:
Sí, otro suspenso. Porque puedo.


miércoles, 14 de junio de 2017

Reseña: Every Heart a Doorway, de Seanan McGuire

Eleanor West’s Home for Wayward Children 
No Solicitations
No Visitors
No Quests

 Children have always disappeared under the right conditions; slipping through the shadows under a bed or at the back of a wardrobe, tumbling down rabbit holes and into old wells, and emerging somewhere... else.

But magical lands have little need for used-up miracle children.

Nancy tumbled once, but now she’s back. The things she’s experienced... they change a person. The children under Miss West’s care understand all too well. And each of them is seeking a way back to their own fantasy world.

 But Nancy’s arrival marks a change at the Home. There’s a darkness just around each corner, and when tragedy strikes, it’s up to Nancy and her new-found schoolmates to get to the heart of the matter.

No matter the cost.

Wayward Children
1. Every Heart a Doorway
2. Down Among the Sticks and Bones
3. Beneath the Sugar Sky

Este es un libro que llevaba mucho tiempo llamándome la atención. Había visto críticas muy buenas y el planteamiento me parecía muy original. ¡Al fin alguien piensa en cómo les puede afectar a los niños el viajar a un mundo mágico y volver! Además, había oído que tenía un protagonista asexual. ¿Qué más podía pedir? Me lo bajé aprovechando que estaba gratis en tor.com (todo legal) con el motivo del lanzamiento de la segunda parte de la saga: Down Among the Sticks and Bones. 
 No se ha publicado en español ni sé si lo hará en un futuro cercano. Ha ganado varios premios en el panorama fantástico internacional, así que supongo que en algún momento se traducirá. De todas formas, el nivel de inglés no es demasiado complejo y es un libro bastante corto, así que yo lo recomiendo de todas formas.

Algo que me ha sorprendido mucho de este libro han sido los personajes, o, más bien, la diversidad de personajes. No son demasiados, pero son todos distintos. La protagonista, Nancy, es asexual, su compañera de habitación, Sumi, es de ascendencia oriental, hay un chico trans, Kade, que además es de piel morena... Y la mayor parte de los personajes son femeninos, incluyendo las dos figuras de autoridad. Me encanta encontrar obras de fantasía tan diversas, y espero que esto se convierta en la regla más que en la excepción. 

"Why are there so many more girls here than boys?"
"Because 'boys will be boys' is a self-fulfilling prophecy", said Lundy. "They are too loud, on the whole, to be easily misplaced or overlooked; when they disappear from the home, parents send search parties to dredge them out of the swamps and drag them away from frog ponds. It's not innate. It's learned. But it protects them from the doors, keeps them safe at home. Call it irony, if you like, but we spend so much time waiting for our boys to stray that they never have the opportunity. We notice the silence of men. We depend upon the silence of women."
Esto es oro y tenía que ponerlo

La forma de tratar la diversidad me ha parecido correcta en la mayoría de los casos. No se nota forzada ni que haya metido porque sí sin informarse primero. Aquí hay que destacar a dos personajes: Nancy y Kade. 
Nancy es la protagonista. Llegó al Hogar tras pasar una temporada en el Reino de los Muertos. Como personaje me encanta. Es decidida, es valiente y es maja con sus compañeros. Y además, es asexual. Es cierto que en su caso la explicación que se da de la asexualidad parece sacada de un diccionario. No me ha resultado del todo orgánica, aunque reconozco el esfuerzo de hacer que sea explícitamente asexual. Es algo difícil de conseguir en una historia en la que apenas hay romance y una representación que yo echaba de menos. 
Me ha gustado más como se ha tratado el personaje de Kade. Es un chico transexual y la manera que tiene de decirlo es magnífica. Es el lector el que se da cuenta de cómo es, y no él quien se define como un caso de ejemplo. Es el mejor "muestra, no cuentes" que he visto. Y como personaje es espectacular.

El resto de los niños del hogar se distinguen entre ellos a la perfección y no son los típicos adolescentes que uno espera encontrarse en las historias. Algunos están chiflados, otros, convencidos de que van a volver, otros parecen normales, otros tratan de superar que nunca irán de nuevo a los mundos mágicos donde tan bien encajaban... Todos tienen las voces muy diferenciadas y es casi imposible confundirlos. Y me encanta que cada cual tenga sus taras que le hacen único. 

La trama es muy interesante. Pasa el tiempo justo explicando cómo funciona el Hogar y presentando a los personajes para pasar a la acción. La trama es una de asesinatos, no de las que más me llaman, pero me encanta cómo se ha resuelto y la tensión que la autora ha sido capaz de crear. La única pega es que se me ha hecho un libro demasiado corto, y a igual no habría echado en falta algo más de desarrollo. 

Conclusión: Qué mono y qué maravilloso

Lo mejor: Los personajes están tratados de forma magistral
Lo peor: Un poco demasiado corto

Nota:

domingo, 4 de junio de 2017

Reseña: Historias élficas, de Házael González


 Un magnífico viaje por la Tierra Incontable a través de una de sus razas más antiguas: los elfos.

Seremos testigos del momento en el que el humano Andrio se encuentra con el elfo Rayleth y su familia para descubrir la vida de estos seres y su profunda vinculación con la naturaleza primordial del mundo. Se retoma la historia del Mago humano para narrar su viaje junto con los elfos Anandt y Aneyl en busca del Maestro.

 Descubriremos la mítica Ciudad de los elfos que inspiró la legendaria Arn de los humanos, y las lecciones de una maestra elfa nos hablarán de las costumbres e historias de los elfos que habitan Nayrda, una raza tan fascinante como misteriosa.





Compré el libro en la Feria del Libro de Madrid del año pasado. Tenía la intención de leerlo pronto, pero entre unas cosas y otras estuvo en mi estantería olvidado durante casi un año hasta que le llegó el turno. Al menos puedo decir que fue en el momento oportuno. 

El libro está compuesto de tres relatos y un glosario. Los dos primeros relatos son más o menos cortos pero el tercero es casi una novela corta compuesta de muchos capitulitos. Es un spinoff de la saga Historias de la Tierra Incontable, con lo que yo recomendaría leerlo después de haber leído al menos hasta el tercero (que es cuando los elfos hacen su aparición estelar) para que sus historias aporten algo.

El primer relato, Alorinyönnn, cuenta cómo un humano, Andrio, conoce a un elfo y pasa unos meses en su casa con su familia. Presenta a los elfos como seres perfectos a los que nosotros no podemos siquiera acercarnos: todo lo hacen mejor, más rápido y con mucha más gracia, como siempre. Me ha gustado la historia, aún así, porque los mensajes que tiene son muy bonicos y porque después de unas cuantas lecturas sangrientas y crueles viene bien encontrarse con una historia de gente siendo feliz y resolviendo sus problemas hablando. Aún así, tiene algunos comentarios que me han chirriado bastante. No son muy numerosos ni se hace demasiado hincapié en ellos, pero siguen estando ahí.

-Si no me pongo guapa para mi esposo, ¿para quién voy a hacerlo entonces?


El segundo, Alorynnindyon Anïïl podría considerarse una continuación del primero, aunque no comparte protagonista. Ahora en quienes recae el foco de atención es en Anandt y Aneyl, los hijos del elfo de la historia anterior, y en un mago que nos encontramos en otros libros de la saga. Cuenta un viaje que realizan en busca de un Maestro, en el que se aprovecha para mostrar la forma que tienen los elfos de acercarse al sexo y a las relaciones en general. El mensaje está bien (que el sexo no es algo malo y tal), pero casi parece que en lo que en realidad dice es que es algo natural y necesario, y no me gustan demasiado esos mensajes.
También revela que los elfos no fueron siempre perfectos, y que su modo de vida es tan respetuoso con las cosas vivas porque en un momento de su historia metieron la pata hasta el fondo y ahora sienten que nada de lo que hagan podrá remediar ese mal. No es lo más original, pero al menos da una explicación de su perfección actual.

-Pregúntaselo a ellos. Pregúntales a los Primeros Árboles qué es un elfo, y te contestarán que es una criatura peligrosa y sanguinaria, capaz de matar a sus hermanos sin mostrar ninguna piedad. Te dirán que los elfos son asesinos y que su única obsesión es matar a todo lo que está vivo. Te dirán que son criaturas que causan dolor, que cortan con armas afiladas y que queman con grandísimos fuegos.
Esto es de la historia siguiente, pero me sirve igual para ilustrarlo

El tercero, Auddinaënayl, es casi una novela. Está constituida de un montón de capíulos cortos y cuenta cómo una maestra de la Casa de la Enseñanza toma como pupilo a un huérfano sin nombre y le va enseñando partes de la ciudad para que encuentre lo que quiere hacer en su vida. Lo que es el planteamiento no está mal, pero el autor aprovecha esta historia para contar (que no mostrar) elementos de la cultura de los elfos. Si estás muy muy interesado en ellos, bien. Si no, se hace bastante largo. Yo me llegué a atascar porque no veía que la historia fuera a ninguna parte. Al final parece avanzar la historia de Anandt, uno de los protagonistas del relato anterior, y lo deja en cliffhanger, supongo, para continuar esa historia en las demás entregas de la saga.

Y luego están los fragmentos de la enciclopedia, que funcionan a modo de glosario. No tienen una historia ni nada parecido, con lo que no hay nada reseñable ni destacable en ellos.

Algo a destacar en todos los relatos en general son las distintas orientaciones sexuales de los personajes, y cómo estas están tratadas con total naturalidad. Eso ya viene siendo normal en obras del autor, y es algo que me parece muy, muy positivo, pues no es algo que ocurra solo con los elfos, sino con todas las criaturas del autor. Además, los personajes no dan por sentada la heterosexualidad de los demás, lo que es maravilloso.


Conclusión: Gente bonica siendo feliz

Lo mejor: Es un libro muy mono.
Lo peor: Cuenta mucho, muestra poco, algún comentario que otro.

Nota: